¿Y si algunas personas realmente pudieran ver acontecimientos antes de que sucedan?
En TikTok y otras redes sociales han comenzado a ganar popularidad las cuentas de personas que aseguran tener revelaciones, visiones, premoniciones o mensajes del plano espiritual.
Algunas hablan de terremotos, accidentes, desastres naturales o acontecimientos relacionados con personajes famosos. Otras aseguran recibir información sobre situaciones que todavía no han ocurrido.
Lo llamativo aparece después: cuando sucede un acontecimiento parecido, miles de personas regresan al video original y se preguntan: ¿realmente lo había visto antes?
Una predicción que coincide con un acontecimiento puede tener diferentes explicaciones: desde una coincidencia y la capacidad humana para detectar patrones, hasta mecanismos psicológicos como el sesgo de confirmación. La posibilidad de fenómenos paranormales también ha sido investigada por la parapsicología, aunque continúa siendo un campo controvertido.
El caso de Uriel Vásquez Gualtero
En Colombia, uno de los nombres que más ha llamado la atención en redes sociales es Uriel Vásquez Gualtero, conocido en TikTok como @uriel_revelaciones799.
Su contenido gira alrededor de lo que él describe como revelaciones espirituales. En sus publicaciones habla de situaciones que, según explica, le son mostradas en el plano espiritual.
Su nombre comenzó a aparecer con mayor fuerza en medios de comunicación después de que algunas de sus publicaciones fueran relacionadas posteriormente con acontecimientos reales.
Uno de los casos más comentados ocurrió en junio de 2025, cuando un video suyo publicado antes del accidente de un avión de Air India fue interpretado por usuarios y medios como una posible predicción del accidente. En la grabación hablaba de una “eventualidad aérea” en la que podrían verse afectadas muchas personas.
Algo parecido ocurrió posteriormente con la muerte del futbolista portugués Diogo Jota y su hermano André Silva. Medios colombianos señalaron que una publicación anterior de Uriel había sido asociada por sus seguidores con el accidente.
Pero aquí aparece una diferencia fundamental: que una predicción pueda relacionarse posteriormente con un acontecimiento no demuestra por sí mismo que exista una capacidad sobrenatural.
¿Por qué algunas predicciones parecen tan acertadas?
Esta es probablemente la parte más interesante del fenómeno.
Nuestro cerebro está diseñado para buscar patrones. Esta capacidad es fundamental para aprender, anticipar peligros y tomar decisiones. El problema aparece cuando encontramos conexiones entre acontecimientos que quizá no estaban relacionadas.
Si una persona publica muchas predicciones a lo largo del tiempo, algunas pueden coincidir con acontecimientos posteriores simplemente por probabilidad. Esto se vuelve especialmente llamativo cuando la predicción habla de temas que ocurren con cierta frecuencia: terremotos, accidentes, conflictos, problemas de salud de famosos, muertes de personas conocidas o cambios políticos.
Una vez que ocurre algo parecido, nuestra atención se concentra en la coincidencia y puede olvidar todas las ocasiones anteriores en las que la predicción no se cumplió.
El sesgo de confirmación: cuando buscamos lo que encaja
La psicología tiene un concepto muy útil para entender este fenómeno: el sesgo de confirmación.
La American Psychological Association lo define como la tendencia a buscar o valorar más la información que confirma nuestras expectativas y a prestar menos atención a la evidencia que las contradice.
Por ejemplo, imaginemos que una persona realiza 50 predicciones durante un año. Si tres coinciden de manera llamativa con acontecimientos posteriores, esas tres pueden convertirse en virales. Las otras 47 probablemente pasarán desapercibidas.
Esto no significa que la persona necesariamente esté engañando a su audiencia. Significa que la forma en que recordamos y compartimos la información puede hacer que las coincidencias parezcan mucho más extraordinarias.
También existe el sesgo retrospectivo
Hay otro fenómeno psicológico especialmente importante: el sesgo retrospectivo, conocido también como “yo sabía que iba a pasar”.
Después de conocer el resultado de un acontecimiento, las personas pueden percibir que este era más previsible de lo que realmente parecía antes de que ocurriera.
Por eso, cuando volvemos a escuchar una predicción después de un accidente, una muerte o un desastre natural, podemos encontrar coincidencias que antes del acontecimiento no nos parecían tan claras.
¿Y si realmente existe la clarividencia?
Aquí entramos en un terreno mucho más complejo.
La clarividencia suele definirse dentro de la parapsicología como la supuesta capacidad de obtener información sin utilizar los sentidos convencionales. La precognición, por otro lado, se refiere específicamente a obtener información sobre acontecimientos futuros.
Estos fenómenos sí han sido estudiados experimentalmente por investigadores de la parapsicología. Existen estudios y metaanálisis que han informado pequeños efectos estadísticos compatibles con hipótesis de precognición. Sin embargo, otros análisis llegan a conclusiones diferentes y señalan problemas relacionados con publicación selectiva, metodología y replicación.
Por eso, la existencia de la precognición no está establecida como un hecho científico aceptado. Es un área de investigación controvertida.
La ciencia ha estudiado la posibilidad de que existan fenómenos de percepción extrasensorial, pero eso es muy diferente de afirmar que una persona concreta posee poderes de clarividencia demostrados.
¿Puede alguien ser especialmente bueno detectando patrones?
Sí. Y esta explicación resulta especialmente interesante cuando hablamos de predicciones generales.
Una persona puede estar muy pendiente de las noticias, los acontecimientos sociales, el comportamiento de determinadas personas o los riesgos naturales. Sin darse cuenta, puede combinar pequeñas señales y construir una predicción que posteriormente parece extraordinariamente intuitiva.
Esto se relaciona con la detección de patrones y con la intuición. La intuición no necesariamente significa algo sobrenatural: en determinadas circunstancias puede ser el resultado de procesar rápidamente información que hemos aprendido a reconocer.
El problema aparece cuando una predicción es lo suficientemente amplia como para poder coincidir con diferentes acontecimientos.
Decir que habrá “una tragedia relacionada con una persona famosa” deja abiertas muchas posibilidades. Decir exactamente quién, qué ocurrirá, dónde, cuándo y bajo qué circunstancias sería una prueba mucho más exigente.
La fecha y la hora cambian completamente la dificultad
Este punto merece especial atención.
Una predicción sin fecha exacta puede permanecer abierta durante semanas, meses o incluso años. Cuando finalmente ocurre algún acontecimiento parecido, existe una ventana mucho mayor para encontrar una coincidencia.
Por eso, para evaluar de manera rigurosa una supuesta premonición, sería necesario registrar la predicción antes del acontecimiento, conservar el mensaje original y establecer previamente qué tendría que ocurrir para considerar que la predicción fue acertada.
Cuanto más específica sea la predicción, más fácil resulta comprobarla.
¿Qué dice la religión sobre las revelaciones?
Desde la perspectiva cristiana, la respuesta tampoco es simplemente “si alguien dice que recibe mensajes de Dios, debemos creerle”.
La Iglesia católica distingue entre la Revelación pública y las llamadas revelaciones privadas.
El Catecismo señala que las revelaciones privadas no forman parte del depósito de la fe ni tienen como función completar o corregir la Revelación definitiva de Cristo.
Además, las normas actuales del Dicasterio para la Doctrina de la Fe establecen procedimientos de discernimiento para fenómenos que se presentan como sobrenaturales.
Incluso contemplan una posibilidad muy importante: que una persona que considera haber recibido una revelación pueda incorporar, incluso sin intención de engañar, elementos subjetivos o errores humanos en la interpretación de aquello que experimentó.
Entonces, ¿Dios le da información exclusiva a una persona?
Esta es quizá la pregunta más profunda que plantea este fenómeno.
Si alguien afirma: “Dios me comparte revelaciones en el plano espiritual”, la afirmación pertenece al ámbito de su experiencia y de su creencia personal. No existe una manera científica de comprobar simplemente esa afirmación.
Desde la doctrina católica, además, una supuesta revelación privada no puede considerarse una nueva revelación que sustituya o supere la Revelación cristiana. La Iglesia pide discernimiento y no considera que una persona tenga automáticamente autoridad sobrenatural por afirmar que recibe visiones.
Por eso, la pregunta no tendría que ser solamente: “¿Por qué Dios se lo muestra a él?”
También habría que preguntar: “¿Cómo podemos distinguir una revelación espiritual de una interpretación humana de una experiencia?”
¿Qué sería una verdadera prueba de una premonición?
Si queremos analizar estos casos sin burlarnos de la espiritualidad, pero tampoco aceptar cualquier coincidencia como una prueba, podemos utilizar criterios muy sencillos:
- La predicción debe existir antes del acontecimiento.
- Debe conservarse el contenido original, sin modificaciones posteriores.
- Debe ser suficientemente específica para saber qué significa acertar.
- Deben contabilizarse también las predicciones que no se cumplieron.
- Idealmente, otras personas deberían evaluar los resultados sin saber previamente cuál predicción terminó coincidiendo.
Este último punto es importante porque evita que la interpretación posterior transforme una predicción ambigua en algo que parece exacto.
¿Entonces las premoniciones son reales o no?
La respuesta más honesta es: no existe una conclusión científica definitiva que permita afirmar que las personas pueden predecir el futuro mediante clarividencia o revelaciones sobrenaturales.
Sí existen personas que describen experiencias que interpretan como premoniciones y existe investigación parapsicológica sobre fenómenos de percepción extrasensorial. Pero también existen explicaciones psicológicas conocidas que pueden producir la sensación de que una predicción fue extraordinariamente precisa.
En el caso de Uriel Vásquez Gualtero, podemos documentar que algunas de sus publicaciones fueron posteriormente relacionadas por medios y usuarios con acontecimientos reales. Lo que no podemos afirmar, sin una investigación independiente y controlada, es que esas coincidencias demuestren que recibió información sobrenatural.
Lo interesante es observar cómo funcionan nuestra intuición, nuestra memoria, nuestra fe y nuestra necesidad de encontrar significado cuando el futuro parece haber sido anunciado antes de suceder.
La próxima vez que veas una predicción en TikTok...
Antes de compartirla pensando que alguien “predijo el futuro”, guarda el video y pregúntate:
- ¿Qué dijo exactamente?
- ¿Lo dijo antes del acontecimiento?
- ¿La predicción tenía fecha?
- ¿Mencionó un lugar o una persona concreta?
- ¿Cuántas predicciones similares hizo que nunca ocurrieron?
- ¿La coincidencia fue encontrada después del acontecimiento?
Estas preguntas no destruyen el misterio. Al contrario, permiten observarlo con mayor cuidado.
Porque entre una coincidencia extraordinaria, una intuición sorprendente y una verdadera premonición existe una diferencia que todavía estamos intentando comprender.
Fuentes y referencias: American Psychological Association (APA), Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Catecismo de la Iglesia Católica, PubMed y publicaciones de medios colombianos sobre el caso de Uriel Vásquez Gualtero.
Nota: Este artículo analiza el fenómeno desde diferentes perspectivas y no pretende confirmar ni descartar las creencias espirituales de las personas que afirman recibir revelaciones.








